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Carta abierta de un policía confinado por estar en contacto con infectados por coronavirus

Desde VOX Pto. Lumbreras nos remiten una carta que les ha llegado de un miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para su difusión.

“Hola a todos, os voy a contar una pequeña historia que me ha sucedido recientemente y que tiene un final feliz.
Soy Policía Nacional en Lorca. Realizando el ejercicio de mi deber, que no es otro que proteger al ciudadano, estuve en
contacto con personas que dieron positivo por COVID 19 en la última patera que llegó a nuestras costas. Todos los que
estuvimos en el operativo por orden de nuestros jefes y por protocolo, tuvimos que pasar a confinamiento, y aislarnos de
nuestros seres queridos, confinarnos de nuevo hasta que nos hicieran la prueba para saber si estábamos contagiados o no.

Pasado el período preceptivo para saber si habíamos incubado o no la enfermedad, nos hicieron un PCR y afortunadamente
hemos dado todos negativo. Con mucha alegría volvimos a abrazar a nuestros seres queridos y volvimos a nuestro trabajo
y vocación , el ser policía y el servir al ciudadano. Hasta aquí todo bien, ¿NO?, es una historia con un final feliz.

Ahora empieza la historia de verdad, y el porqué de este escrito. Hoy, siete días después de que empezara nuestra
cuarentena, todavía no nos han hecho la prueba. UNA SEMANA DESPUÉS SEGUIMOS AISLADOS SIN SABER SI ESTAMOS
CONTAGIADOS.

¿Porqué? Pues por cuestiones políticas y por lo que mueve el mundo: por DINERO.

La respuesta que nos han dado cuando ya empezamos a desesperarnos es que vale mucho dinero hacer 20 pruebas a
unos trabajadores que pueden estar contagiados por realizar su trabajo. Esa es la respuesta que ha recibido nuestro sindicato
cuando ha preguntado. Los primeros días nos daban largas, así que al final hemos tenido que recurrir al sindicato.

Somos policías, por vocación, no dudamos cuando hay que poner en riesgo nuestra vida ¿Así nos lo pagan?. Somos
ciudadanos que pagamos nuestros impuestos, ¿acaso nuestra vida vale menos que la de otros? ¿Cuánto vale una prueba?

¿Cuánto vale una vida?.

¿Se imaginan ahora encerrados en casa, aislados de sus niños, de sus parejas, de todo contacto social un día, y otro, y otro?
Recibiendo como última respuesta que el problema es el dinero, que no quieren gastarse lo que valen 20 pruebas. Los
que mandan, los que deben tomar decisiones, echándose la culpa los unos a los otros. Siempre es el dinero y los intereses y
los políticos, porque seguro que detrás de esta respuesta hay un político. Nosotros, los ciudadanos de pie, al final de la
cadena.

Queremos que esto sirva de denuncia , que la gente sepa que esos trabajadores que están ahí para ayudar al ciudadano, no
tienen quien les ayude. Sabemos que esto ocurre con policías, con sanitarios… con todos aquellos trabajadores y ciudadanos a
los que se aplaudió durante meses por hacer su trabajo hasta hace tan solo unos días, todos esos están solos, olvidados por la
administración a la que sirven. Esos héroes que no dudaron en dar sus vida por los demás. Estamos SOLOS.”